Según un informe de Ceres, los montos prestados pueden variar entre 5.000 y 50.000 pesos. Sin embargo, tras esa aparente facilidad de acceso, se esconden condiciones abusivas con intereses extremadamente altos que, en ocasiones, generan una deuda impagable.
Dichos préstamos son una modalidad de financiamiento informal que ofrece préstamos de dinero en efectivo de manera rápida, sin requisitos ni verificación crediticia formal, lo que los hace especialmente atractivos para pequeños comerciantes, personas que no acceden a circuitos formales de crédito o que están en situación de vulnerabilidad.
Según un informe de Ceres, los montos prestados pueden variar entre 5.000 y 50.000 pesos. Sin embargo, tras esa aparente facilidad de acceso, se esconden condiciones abusivas con intereses extremadamente altos que, en ocasiones, generan una deuda impagable.
A medida que las víctimas se ven atrapadas en este círculo vicioso, los prestamistas recurren a métodos de cobro que incluyen la intimidación, las amenazas, la coacción e incluso la violencia física.
Si bien la modalidad tradicional de pago se hace de manera presencial y periódica, también se han identificado modalidades de pagos virtual.
Héctor Rodríguez de Ceres dijo que los primeros registros que tiene la Policía de esta modalidad data del 2018 y la primera investigación grande en el 2023.
«Ahí fue donde nos llamó la atención esta modalidad, nos pusimos a averiguar en qué consistía y cómo se desarrolla y encontramos que tiene su auge en Colombia a fines del año 90′, en pleno auge del narcotráfico y se empleaba como un método para lavar dinero», indicó.
Y agregó: «Esa modalidad delictiva se fue extendiendo a otros países y, como dijimos ya desde el 2018 está presente acá en Uruguay».
Rodríguez señaló que en Uruguay operan colombianos, venezolanos, cubanos y algunos uruguayos.
«Esta gente lo que hace es ir cobrando los préstamos día a día y, si en alguna oportunidad se atrasa, comienza a ser coaccionado. En algunas veces por el mismo prestamista o en otras por otra persona que pertenece a la organización. Empieza a mandarle mensajes, a intimidarlo, a presionarlo psicológicamente porque se ha atrasado», comentó.
Desde Ceres dijeron que se utilizan las campañas de bien público para concientizar sobre el tema.
