En los últimos años, los profesionales advierten un aumento de ingresos por heridas de bala en niños, una situación que definen como una nueva realidad.
La unidad cuenta con 20 camas totalmente equipadas y trabajan allí unas 200 personas por día, entre médicos, enfermeros y auxiliares. Durante el invierno hay momentos de ocupación total, aunque desde el hospital aseguran que nunca se rechaza a un paciente y que, en caso de no haber lugar, se gestiona una cama en otros prestadores públicos o privados.
El 97,5% de los niños asistidos en el CTI sobrevive. El trabajo se realiza en equipo y con participación activa de las familias, que pueden permanecer incluso las 24 horas si así lo desean. El personal destaca que la presencia de los padres forma parte del proceso de atención.
En los últimos años, los profesionales advierten un aumento de ingresos por heridas de bala en niños, una situación que definen como una nueva realidad.
